26
Mar
11

Philippe Starck y su exprimidor: el diseño inútil e innecesario

La belleza no significa nada. Hoy, lo bello es rosa; en seis meses, será lo verde. El estilo del mañana será la libertad y el reconocimiento de la diferencia. Debemos reemplazar la palabra “belleza” por la palabra “bueno”.

Para el que no lo conozca, Philippe Starck, es un diseñador industrial francés, famoso por la estética de sus productos. No responde a un estilo propio, sino más bien a una manera de pensar. Algunos autores lo tienen como minimalista con un toque kitsch. Sus diseños tienen un look familiar, y una cuota de humor.

Al escuchar su nombre quizá no sea de fácil memoria, pero seguro que si ves un edificio, la decoración de tal restaurante o algún objeto de cocina made in Starck podrás reconocer fácilmente la obra del francés.

Es un hombre dedicado al diseño en todas sus expresiones, a pesar de que a él no le gusta hablar de “design”. Es la manifestación del polifacético y de la originalidad y ha conseguido dar un toque artístico a todo lo pensable, desde un restaurante a un exprimidor de jugo, pasando por un edificio lujosísimo. Así es él.

Starck es una marca en sí mismo. Su Juicy Salif, por ejemplo, el emblemático exprimidor que creó para la firma italiana Alessi, se ha convertido en icono del diseño industrial del siglo XX.

Con sus 29 centímetros de altura y sus afiladas patas, Starck lo concibió como un limón exprimido sobre un calamar pero para la mayoría de la gente lo que había tras aquella forma era una simple araña. Dicen que el creador no se cansaba de repetir tras presentarlo que “el exprimidor no fue creado para exprimir limones, sino para iniciar conversaciones”.

Ahí posiblemente se encierre el quid de la cuestión: la complicada relación entre forma y función. Sus objetos (y según afirma él ahora, los de todos los diseñadores) carecen de relevancia porque “el diseño no es nada”. La crisis de Starck no es superficial y su confianza personal parece haber desaparecido por completo: “He tratado de dar a mis productos energía y de hacerlos significativos, pero aunque lo he intentado con todas mis fuerzas ha sido completamente inútil”, afirma.

“La habitación más bella es cualquiera en la que estés con la persona que amás. Eso es todo. Después de eso, si podés tener una buena almohada, mejor para vos. Si podés tener un buen colchón, mucho mejor. Y si podés además disfrutar de un bonito rayo de sol en tu cama un domingo por la mañana cuando hacés el amor, ¡fantástico! Lo tenés todo.”

 

El edificio de Philip Stark y Makoto Nozawa, construido para la empresa de cerveza Asahi, en Tokio. Comúnmente conocido como "el zurullo".

Es cierto que sus creaciones han llegado a algún límite y quizás incluso lo han superado. ¿Querría alguien pagar 4.500 dólares por un taburete que “sirve como soporte para personas que quieren permanecer en pie”? Eso se pregunta Allison Arieff, ex redactora jefe del magazine Dwell y blogera de The New York Times, que opina que “el diseño de mobiliario de Starck parecía inteligente la primera vez que lo veías, pero no demasiado la segunda vez que lo hacías”. Por eso le pudieron ocurrir cosas como que el ‘ornamento flamígero’ que colocó en la azotea de una fábrica de cervezas japonesa acabara siendo conocido entre los vecinos como ‘el zurullo dorado’ por su forma rolliza y aspecto sinuoso, cuando él en realidad quería representar el dinámico corazón de la factoría.

Pero volviendo a su famoso exprimidor se podría afirmar que su forma extraña pero encantadora suele seducir a muchos compradores. Sus líneas estilizadas, su composición poco convencional y el aluminio fundido hacen de éste un objeto estéticamente agradable, innovador, original y elegante que le promete al usuario que una actividad cotidiana puede transformarse en un momento extraordinario. Pero después de verlo y analizar su forma ¿cómo es que realmente se exprime la naranja? ¿Cómo se interactúa con este objeto de diseño? La verdad es que esta herramienta no da muchas pistas visibles de cómo operarla,  aunque en un primer momento se veía sencilla y sofisticada. Preguntas como dónde se pone el vaso, cómo se agarra el exprimidor y cómo se extrae todo el jugo de media naranja surgen rápidamente. Luego de mucho pensarlo y pasar de sentirse poco inteligente frente al exprimidor a estar emocionado por la futura actividad extraordinaria, te darás cuenta de que las gotas de jugo no se deslizan suavemente por los surcos del exprimidor hasta alcanzar el vaso. De hecho, sentite afortunado si lográs capturar un tercio del jugo que, de seguro, incluirá todas las semillas. Pero no te frustres, lo que a pocos les han contado es que es un exprimidor diseñado para NO USARSE.

"El diseño es una espantosa forma de expresión." Y si Philippe lo dice...

Para Philippe Starck, el diseño no es sólo una cuestión de producción de objetos diarios, sino también un acto de creación que integra pasiones, deseos, motivaciones, cuestiones e interrogaciones, percepción global de nuestro medio ambiente y el mundo.

Posee innumerables premios y reconocimientos, en Francia, los Estados Unidos o Italia. Creador del Año, Gran Premio del Diseño Industrial, Oscar del Diseño, Comendador de las Artes y Letras, Compas de Oro, y otros.
Siempre y por todas partes presente, quiere incluir nuestros sueños, nuestros deseos, nuestras necesidades y despertar nuestra responsabilidad ante el futuro. Se declara a ciudadano entusiasta y honesto y se hace un deber de hacernos compartir su visión subversiva de un mundo más justo que para nosotros va bien así.

Loco brillante y también terriblemente lúcido, dibuja sin respiro, por necesidad, por urgencia, para él y los otros, afectándonos por un trabajo justo, ciertamente, pero también y sobre todo porque le pone corazón.

Al ver el exprimidor, me acordé de la similitud formal que tiene la nave alienígena que aparece en la película “Men in Black 2″. ¿Coincidencia o robo hollywoodense a dos manos?

Dejo un video final que resume bastante el estilo de Starck y su filosofía. Está en inglés, pero se entiende bastante bien.

Fuentes: Wikipedia.org / makememinimal.com / revistatentempie.com / funversion.universia.es / vanitatis.com

Anuncios

2 Responses to “Philippe Starck y su exprimidor: el diseño inútil e innecesario”


  1. 1 sol
    marzo 26, 2011 en 8:41 PM

    Me encantaría tener un juicy salif!…es el ejemplo perfecto de las significaciones infinitas que pueden cobrar algunos diseños, más allá de la función para la que fueron creados.
    Porque además de servir para entablar una conversación o exprimir una naranja, seguramente me quedaría ratos mirándolo y poniéndolo en distintos rincones de mi casa.
    …” Los objetos son mucho más que la suma de funciones para la que fueron creados”…dice Donald Norman y este es el ejemplo perfecto de que así es, definitivamente.

  2. enero 18, 2012 en 8:06 AM

    Felicidades Philip Stark !!!

    un diseñador que raya la genialidad y la locura !!!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


Veo las ondas de agua cambiar su tamaño, pero nunca abandonan la corriente de cálida inestabilidad. Así flotan los días a través de mis ojos, sin embargo esos días siguen pareciendo lo mismo. Y esos chicos a los que escupes, mientras tratan de cambiar sus mundos, son inmunes a tus consultas. Son completamente conscientes de lo que están pasando. (Changes - David Bowie)

Historial

Categorías

Escribí tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 9 seguidores


A %d blogueros les gusta esto: